Profesionales y pacientes reclaman incluir en los planes oncológicos el cribado del cáncer de próstata a los 50 años. Un tumor que, en este terreno, va por detrás a otros cánceres.

Realizar un PSA (análisis del antígeno prostático específico) a todos los varones mayores de 50 años, y a los 45, en el caso de que existan antecedentes de cáncer familiar de próstata o de mama, es una de las formas más sencillas para el diagnóstico precoz de este tumor, según Antonio Prieto González, del Servicio de Urología del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, en Murcia, y presidente de la Asociación de Pacientes con Cáncer de Próstata (Ancap), quien subraya que “si existe una mutación del gen BRCA, el cribado podría comenzar a los 40 años”.

En España, 260.000 pacientes padecer cáncer de próstata. Según los últimos datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), es el primer tumor en incidencia y el tercero en mortalidad en varones.

Para 2021 se prevén 35.764 nuevos diagnósticos de cáncer de próstata, lo que supone 154 casos por cada 100.000 hombres, en comparación con los 138 casos por cada 100.000 mujeres que se estima para el cáncer de mama -su homólogo en cuanto a prevalencia y afección en un solo sexo-. Sin embargo, a pesar de ser el tumor más frecuente en hombres, es uno de los menos conocidos y está escasamente representado en las políticas públicas y en los planes oncológicos de las comunidades autónomas.

El cribado, herramienta esencial 

Por ello, el cribado aparece como una de las armas más eficaces para la detección y el tratamiento tempranos, según han puesto de manifiesto profesionales y pacientes que han participado en la jornada ‘Hablemos de cáncer de próstata’, celebrado en el Senado, y organizada por la Asociación de Pacientes con Cáncer de Próstata (Ancap), en colaboración con la empresa Astellas, y presidida por Modesto Posepresidente de la Comisión de Sanidad y Consumo del Senado.

Según Prieto, “los pacientes con cáncer de próstata tenemos por delante importantes retos en el abordaje integral del cáncer de próstata en España. La baja priorización de este tipo de tumor en los planes oncológicos es uno de los retos a los que nos enfrentamos y hace que vayamos por detrás con relación a otros cánceres como el de mama”.

Otro de los retos es una mejor organización del sistema sanitario, que evitaría retrasos en pruebas diagnósticas y el consiguiente infradiagnóstico de la enfermedad. Asimismo, las desigualdades de acceso a los tratamientos y métodos quirúrgicos entre comunidades autónomas, y la necesidad de información y formación por parte de los pacientes son otros de los reclamos de los pacientes.

Manuel Esteban Fuertespresidente de la Asociación Española de Urología (AEU), insiste en la inclusión ineludible en los planes oncológicos de las comunidades autónomas de este tumor. “Es necesario el tratamiento multidisciplinar y conjunto para conseguir resultados óptimos en la supervivencia y calidad de vida de nuestros pacientes”.

Buenas perspectivas 

Jorge Contreras Martínezpresidente de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), considera que “la radioterapia se ha convertido en una alternativa eficaz a la cirugía en muchas situaciones clínicas, y el cáncer de próstata es un claro ejemplo de ello”, destacando, además, el  hipofraccionamiento de los tratamientos radioterápicos, lo cual significa la administración de la radioterapia en cáncer de próstata con un menor número de sesiones, lo que supone menor toxicidad sin restar eficiencia oncológica. 

“El 90% de los pacientes con cáncer de próstata son diagnosticados en estadios localizados y tratados con intención curativa. Pero, un 40% debutan o desarrollan con el tiempo una enfermedad a distancia”, señala José Ángel Arranz, de la junta directiva de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), y del Servicio de Urología del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid.

A su juicio, en los últimos años se ha asistido a un destacado avance de los tratamientos sistémicos contra la enfermedad avanzada.

Terapias contra mutaciones 

“Junto a la quimioterapia y los nuevos agentes hormonales, que aumentan de forma significativa la supervivencia de nuestros pacientes, se están desarrollando nuevos tratamientos dirigidos a mutaciones concretas de algunos tumores, radiofármacos que actúan de forma selectiva sobre las células tumorales, y agentes inmunoterápicos”.

Además, Arranz subraya que la importante participación de centros españoles en ensayos clínicos internacionales “está permitiendo que muchos de nuestros pacientes tengan ya acceso a estos tratamientos tan prometedores”.