Un catéter ureteral tipo JJ o pigtail no es más que un elemento que sirve para que la orina pueda pasar del riñón a la vejiga. Su forma le da el nombre: un tubo hueco con los extremos que se curvan como una cola de cerdo o como una J. Si te han puesto uno por algún motivo, probablemente tendrás dudas sobre su funcionamiento, duración, síntomas o manejo.
La causa más frecuente de colocación de JJ es la litiasis de la vía urinaria, ya sea por la existencia de una pielonefritis aguda obstructiva o por un cólico nefrítico persistente que no responde a analgesia pautada. En ambos casos, la litiasis o piedra se encuentra en el camino que debe recorrer la orina para llegar al uréter, obstaculizando su paso y produciendo la dilatación de la vía urinaria inmediatamente superior a su localización. Esto produce dolor, que va a ser tipo cólico (intenso en picos oscilantes). Si esto se infecta, produce una pielonefritis aguda obstructiva (cuadro que puede complicarse en pocas horas, hasta llegar a requerir cuidados intensivos).
Otras causas de colocación de catéter ureteral menos frecuentes son la cirugía del uréter(reimplantes del mismo por estrechamiento en su trayecto final, extracción de litiasis en la vía urinaria mediante cirugía abierta o laparoscópica, etc.), el posoperatorio de una cirugía endoscópica de litiasis, en el trasplante de riñón (en algunas ocasiones se deja uno para proteger la sutura del nuevo uréter a la vejiga) o la fibrosis retroperitoneal (el uréter queda atrapado externamente por la fibrosis).
En la mayoría de casos el catéter ureteral se va a llevar de forma temporal hasta que se resuelva la causa que indujo su colocación. No obstante, los catéteres se pueden llevar entre tres, seis o doce meses en relación al material y al modelo. Cuando se colocan por litiasis o pielonefritis conviene no dejarlo mucho tiempo porque el catéter también se puede calcificar, lo cual dificultaría mucho su extracción.
“En la mayoría de casos el catéter ureteral se va a llevar de forma temporal hasta que se resuelva la causa que indujo su colocación”
Mientras lo lleves, puede ser normal que la orina esté teñida de sangre (dentro de unos límites, claro). También es posible que el catéter produzca espasmos en la vejiga, debido a que el bucle o J que se encuentra en ella irrita su capa interna. Esto se va a traducir en dolor punzante de corta duración (con la contracción vesical), sensación de urgencia o escozor al orinar. En algunos casos también puede producir molestias similares a las de un cólico renal.
Todos estos síntomas pueden o no aparecer, habiendo gente que tolera perfectamente el catéter u gente que en el minuto uno se lo quiere quitar. Los analgésico y los antiespasmódicos (buscapina y similares) pueden ayudar a llevar mejor las molestias. No obstante, si te produce muchos problemas, deberías de hacer lo posible para que te resuelvan el cuadro causante de su colocación y lo retiren a ser posible.
Habitualmente se puede retirar el catéter de forma ambulatoria (siempre que el motivo de colocación esté tratado) en un gabinete de cistoscopias flexibles, procedimiento que no requiere anestesia ni ingreso. En los casos en los que se calcifica el catéter puede ser necesario entrar a quirófano para retirarlo.

Esperamos haber resuelto vuestras inquietudes sobre el tema y si tenéis más dudas, podéis poneros en contacto con nosotros para intentar resolverlas.

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